Alquiler Cama Articulada

Una cama articulada eléctrica parece sencilla: dos mandos y cuatro planos. El problema aparece en el segundo o tercer día, cuando alguien que no la había usado antes mueve el tronco de un paciente dormido o intenta subirlo con el mando en la posición equivocada. Este texto recoge los límites reales del equipo, qué posiciones sirven para qué, y qué comprobar a diario.

Los cuatro planos y para qué sirve cada uno

La articulada eléctrica de cuatro planos mueve tres zonas: la altura del somier completa, el tramo de piernas y el tramo de tronco. No es lo mismo subir «la cama» que subir «al paciente»:

  • Altura general. Sube y baja el somier entero. Sirve para que el cuidador trabaje a una altura cómoda y para meter una silla de ruedas al lado sin esfuerzo. Es el plano que más se usa y el menos se cuida.
  • Piernas. Eleva el tramo inferior. En personas con edema en piernas o problemas circulatorios ayuda a la retención de líquidos, pero en quien acaba de operar de cadera o de rodilla puede ser contraproducente si el médico no lo ha indicado.
  • Tronco. Es el que coloca al paciente en posición Fowler, con el torso elevado unos 70 grados. Está pensado para respirar mejor y para comer sentado.

Hay modelos que solo tienen los dos primeros, sin carro elevador. Son más baratos y sirven mientras el paciente conserve movilidad para levantarse. Si se va a usar silla de ruedas o si la persona no puede ponerse de pie, sin altura regulable el cuidador trabaja doblado y ahí es donde más se producen caídaes.

La altura importa más de lo que parece

La recomendación habitual es que la altura del somier quede a la altura de la cadera de quien se ocupa, o de la altura de los codos de pie. Con la cama demasiado alta hay que estirarse; con la cama demasiado baja hay que agacharse, y desde ahí las traslaciones manuales salen con un movimiento torpe que favorece la caída del paciente y la lesión del cuidador.

Nada de esto se cumple solo: la posición de la cama hay que reajustarla varias veces al día según lo que se esté haciendo. Cambia al hacer la higiene, vuelve a bajarla para comer, y súbela de nuevo para la transferencia a la silla.

Límites de carga: el dato que hay que mirar

La carga nominal del somier es de 120 a 150 kilos según el modelo, pero lo que limita de verdad no es el peso del paciente sino la suma de todos los pesos: paciente más colchón, más barandillas, más objetos que la familia deja encima.

Un colchón de agua o uno de espuma muy denso puede añadir veinte kilos al total sin que nadie lo tenga en cuenta. Si el paciente ronda los 100 kilos y el colchón pesa 25, ya estás en 125. Un somier articulado con un poco de más no se rompe, pero sí se desplaza, y un plano que se queda a medio camino es un problema de seguridad.

Pide siempre la ficha del somier antes de contratar. Si el peso del paciente se acerca al límite, conviene subir de modelo o bajar el peso del colchón.

Uso nocturno: donde más errores se cometen

De noche el problema no es la cama, es el pasillo. La recomendación de los profesionales de enfermería es sencilla: entre la cama y la puerta tiene que haber paso libre, y una luz de posición que no moleste a quien descansa.

Sobre el somier, la recomendación habitual es:

  • Barandillas levantadas en el lado por el que se entra, siempre.
  • Barandilla del lado contrario bajada solo si el paciente puede salir por ahí con seguridad y lo hace de forma autónoma. Si hay duda, levantada.
  • Nada de barras sueltas, cojines atados a la barandilla ni objetos que el paciente pueda usar para apoyarse e intentar levantarse.

Y una advertencia importante: subir el tronco de noche a 70 grados favorece el reflujo y el retorno del contenido gástrico. Para dormir, el tronco va bajo. La posición Fowler es para estar despierto, no para pasar la noche.

Si el mando no responde

Antes de llamar a nadie, cuatro comprobaciones que resuelven la mayoría de los casos:

  1. Que la cama esté enchufada y que la luz de testigo se vea encendida. Las camas eléctricas sin batería de respaldo se apagan si se desenchufa un momento.
  2. Que el mando tenga pilas. Es más frecuente de lo que parece, porque el cable enrollado se dobla y el mando acaba sin carga.
  3. Que no haya ningún objeto bloqueando un plano. Una alfombra, un pie de mesa o una silla pueden impedir que un tramo llegue al final y que el motor se quede sonando.
  4. Que no estés intentando mover un tramo ya bloqueado. Forzar el motor en un tope es la causa más habitual de avería y la más fácil de evitar.

Si después de esto el motor sigue sonando sin mover, no insistas. Déjalo en reposo y llámanos. Forzar un actuador dañado convierte una reparación de veinte minutos en la sustitución del plano completo.

Mantenimiento: lo que hay que hacer y lo que no

Las camas articuladas son estructuras de acero y motor, y no necesitan apenas mantenimiento, pero hay tres cosas que sí importan:

  • Limpieza. El somier y las barandillas se limpian con agua tibia y jabón neutro. Nada de lejía ni de productos abrasivos sobre la pintura, porque la pintura del tablero es lo que evita que la madera se hinche con la humedad.
  • Las ruedas. Las ruedas del carro elevador se bloquean con el freno antes de transferir al paciente. Un freno que no coge es un problema de seguridad, y se nota.
  • Los cables. El cable del motor de la articulada no puede quedar suelto por el suelo ni pasar por debajo de una rueda. Es el fallo que más caro sale cuando ocurre.

La lubricación de los puntos de articulación la hace el servicio técnico en cada mantenimiento. Si notas que un plano tarda más en moverse o hace un ruido que antes no hacía, es la señal de que toca lubricar.

Cuándo hay que llamar a un profesional

Hay situaciones en las que la cama es el menor de los problemas. Si el paciente presenta úlceras por presión que no se cierran en una semana, pérdida de sensibilidad en zonas de apoyo, o un cambio brusco en su capacidad de moverse, la cama no se resuelve: eso necesita valoración de la enfermería de atención primaria o del hospital.

La cama articulada resuelve un problema mecánico. El resto depende del seguimiento clínico, que no es lo mismo.

Si quieres ver los modelos disponibles y lo que incluye cada pack, están en la página de alquiler de camas articuladas en Madrid. Para consultas de espacio, plazos o fichas técnicas, el 623 285 899.

Entradas Relacionadas

  • Respuesta rápida: alquilar una cama articulada en Madrid cuesta desde 39 € al mes (somier articulado eléctrico, si ya dispone de colchón) y 60 € al mes el pack completo con colchón viscoelástico antiescaras y barandillas incluidos. La cama de hospital con carro elevador, que además sube y baja en altura, cuesta desde 90 € [...]

  • Cómo funciona la entrega de una cama articulada en alquiler en Madrid: plazos reales, qué hacen los técnicos al llegar y qué debes tener listo en casa.

  • Resumen: Colchones antiescaras en alquiler en Madrid desde 30€/mes. Viscoelásticos y de presión alternante. Entrega en 24h. El colchón adecuado puede marcar la diferencia entre prevenir una úlcera por presión o tener que tratarla. Contenido ¿Por qué es crucial el colchón antiescaras? La escala de Braden: evaluación del riesgo Tipos de colchones antiescaras Cómo elegir [...]

  •   Bienvenido a casa: El alta hospitalaria es el inicio de la recuperación, no el final. Este artículo le guía sobre qué esperar, qué material necesita y cómo hacer la rehabilitación domiciliaria de forma segura y efectiva. Contenido Rehabilitación tras prótesis de cadera Rehabilitación tras prótesis de rodilla Rehabilitación tras cirugía de columna Rehabilitación tras [...]